Las nuevas movidas del Registro Mercantil que solo entienden los que manejan pasta gansa

El BOE acaba de soltar cambios gordos en cómo las empresas tienen que presentar sus cuentas anuales consolidadas. Adiós al CNAE09, hola al CNAE25, un impuesto nuevo que mete más papeleo y un informe fiscal por países que solo las grandes multinacionales van a entender. ¿Quieres saber qué te toca y qué no? Aquí te lo contamos sin rollos.

Qué ha pasado ahora con las cuentas anuales

La peña que se dedica a presentar las cuentas anuales consolidadas en el Registro Mercantil tiene nuevo quebradero de cabeza. El Ministerio de Justicia (ahora con nombre de telenovela, Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes) ha aprobado unos cambios para que las empresas actualicen los modelos de presentación. No es cualquier cosa: se cargan el viejo CNAE09, meten el nuevo CNAE25, y añaden un montón de papeleo nuevo relacionado con impuestos y reportes por países. Vamos, que si tienes una empresa que mueve pasta, esto te afecta.

La movida del CNAE: del 2009 al 2025 sin escalas

Primero, adiós al viejo CNAE 2009. El BOE dice que ya no vale y que hay que usar el CNAE 2025, que es la nueva clasificación oficial para actividades económicas. ¿Qué significa esto para ti? Pues que si sigues usando códigos antiguos para identificar tu actividad, vas a tener que actualizar todo el papeleo. Más lío para los que llevan las cuentas, contables y gestores, porque esto no es solo cambiar un número, es adaptar sistemas enteros.

Impuestos nuevos y más papeleo: la ley que no perdona

El segundo cambio viene con la Ley 7/2024, que mete un impuesto complementario para grupos multinacionales y grandes grupos nacionales. Esto no es para la tienda de la esquina, sino para las empresas gordas que facturan millones. Pero ojo, que aunque no seas gigante, si estás en un grupo así, toca hacer un informe nuevo en la nota 19 de la memoria fiscal. Y no es cualquier informe: hay que explicar el reconocimiento de activos y pasivos diferidos, con todo el rollo contable que eso conlleva. Más horas de curro para los de administración y más riesgo de meter la pata.

El informe país por país: la joya que solo las multinacionales entienden

Y aquí viene lo más gordo: el informe público sobre el impuesto de sociedades por países. La Ley 28/2022 obliga a las empresas grandes (las que ingresan más de 750 millones, ojo) a desglosar en detalle cuánto ganan, pagan de impuestos, cuántos empleados tienen y a qué se dedican en cada país donde operan. Todo esto desde el 22 de junio de 2024. Para que te hagas una idea, es como tener que contarle al mundo entero cada céntimo y empleado que tienes fuera de España. Y encima, hay que marcar un checkbox en la solicitud para decir que has presentado este informe. Todo en formato electrónico XBRL, que es el idioma oficial del papeleo europeo para que todo cuadre.

¿Y qué tiene que hacer alguien normal ahora?

Si tienes una empresa que no llega ni a la mitad de esos requisitos, puedes respirar tranquilo. Pero si estás en el ajo, prepárate para:

  • Actualizar tus sistemas para usar el CNAE 2025 y olvidar el 2009.
  • Incluir la información fiscal nueva en la nota 19 de la memoria.
  • Si eres un gigante, preparar el informe país por país y marcar el dichoso box en la presentación.
  • Presentar todo en formato electrónico XBRL según las normas europeas.
  • Y, por supuesto, no perder el plazo, porque esto es obligatorio desde ya para las cuentas que presentes después de esta publicación.

Como siempre, más de uno acabará pagando a un gestor o asesor para que no se le atraganten estos cambios. Porque en España un trámite nunca viene solo.


Puedes consultar la fuente oficial aquí:

Boletín Oficial del Estado (BOE)

“Sí, esto está en el BOE de verdad.”