Seguridad Social activa con más de un año de retraso el grupo que revisará género y penosidad en la jubilación anticipada

El BOE no ha abierto hoy la puerta a jubilarse antes. Ha creado el grupo que estudiará si determinados trabajos deben recibir un tratamiento distinto por su penosidad y por la dimensión de género. El detalle está en el calendario: este órgano estaba previsto desde 2025 y debía haberse creado hace más de un año.

Qué ha pasado

El BOE ha publicado la orden que crea un grupo de trabajo dentro de la Seguridad Social para estudiar la dimensión de género y la penosidad asociada a determinados trabajos a medida que aumenta la edad.

Su misión no es conceder jubilaciones anticipadas ni aprobar nuevos coeficientes reductores.

Va a estudiar qué colectivos podrían justificar cambios y si el actual sistema necesita ser revisado.

Pero la idea no nace ahora.

El Real Decreto 402/2025, que entró en vigor el 17 de junio de 2025, ya ordenaba crear este grupo en un plazo de tres meses. La orden que finalmente lo pone en marcha se publica el 2 de octubre de 2026.

Es decir: el instrumento llega más de un año después del calendario inicialmente previsto.

La clave: trabajos duros que no encajan bien en las estadísticas

Una de las funciones más interesantes del grupo será estudiar ocupaciones donde los requerimientos físicos o psíquicos se vuelven especialmente penosos a determinada edad, aunque no existan elevados índices acreditados de morbilidad o mortalidad.

Ese matiz importa.

El sistema general para reconocer coeficientes reductores utiliza precisamente indicadores relacionados con enfermedad, incapacidad y mortalidad para determinar si una actividad justifica anticipar la jubilación.

Ahora el grupo deberá estudiar si existen trabajos cuyo desgaste por edad merece atención aunque esas estadísticas no reflejen por sí solas toda la penosidad.

Tendrá seis meses desde su constitución para realizar ese análisis.

También mirará la dimensión de género

El otro objetivo está puesto expresamente en las profesiones con mayor presencia femenina.

El grupo deberá analizar si la forma en que se determinan los coeficientes reductores está recogiendo correctamente la dimensión de género en esas ocupaciones.

Eso no significa que las mujeres vayan a jubilarse antes por el hecho de ser mujeres.

Lo que se va a estudiar son ocupaciones o actividades profesionales concretas, sus condiciones de trabajo y si los criterios actuales están dejando fuera situaciones que deberían valorarse de otra manera.

¿Significa que habrá nuevas profesiones que podrán jubilarse antes?

Todavía no.

El grupo carece expresamente de funciones decisorias.

Puede estudiar, hacer propuestas y elaborar conclusiones, pero cualquier reconocimiento efectivo de coeficientes reductores exige seguir el procedimiento previsto por la Seguridad Social y, finalmente, aprobar la regulación correspondiente.

Por tanto, hoy no existe una nueva lista de profesiones beneficiarias.

Tampoco cambia automáticamente la edad de jubilación de ningún trabajador.

Puede abrir una vía para colectivos sin representación suficiente

Aquí sí aparece una novedad práctica interesante.

Si los estudios detectan un colectivo que podría ser susceptible de beneficiarse de coeficientes reductores pero no puede iniciar el procedimiento por falta de representación empresarial o sindical suficiente, el grupo podrá poner el caso en conocimiento de la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social.

Será entonces esa Dirección General la que valore si procede iniciar el procedimiento de oficio.

No significa que el coeficiente vaya a concederse, pero evita que determinados colectivos puedan quedarse fuera únicamente porque nadie tenga capacidad formal para promover su expediente.

En un año tendrá que decir si hay que cambiar las reglas

El grupo también deberá valorar, en el plazo de un año desde su constitución, si hace falta modificar el Real Decreto 402/2025 que regula actualmente este procedimiento.

Además, estudiará cómo resuelven situaciones similares otros sistemas de Seguridad Social, especialmente dentro de la Unión Europea.

Cuando termine sus trabajos, la Inspección de Trabajo y el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo elaborarán conjuntamente un informe con las conclusiones, que se remitirá a la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social.

Qué cambia hoy de verdad

Para quien esté pensando en su propia jubilación, nada inmediato.

No hay nuevas edades, nuevos coeficientes ni profesiones incorporadas automáticamente.

Lo que sí empieza es el estudio formal de dos cuestiones que pueden acabar modificando el sistema: trabajos cuya penosidad aumenta con la edad aunque las estadísticas actuales no sean suficientes, y profesiones con fuerte presencia femenina en las que la dimensión de género pueda ser relevante.

La Seguridad Social tendrá ahora seis meses para una primera parte del análisis y un año para decidir si considera necesario modificar las reglas actuales.

El trabajo empieza ahora.

Aunque el calendario del propio Gobierno decía que el grupo tenía que haber empezado bastante antes.


Puedes consultar la fuente oficial aquí:

Boletín Oficial del Estado (BOE)

“Sí, esto está en el BOE de verdad.”