Si eres funcionario y quieres cambiar el despacho por una embajada en Jamaica, Letonia o Argelia, atento: hay plazas de libre designación con sueldos de hasta 6.800 euros brutos mensuales y un papeleo que parece sencillo… pero no te confíes.
Qué ha pasado ahora
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha publicado la convocatoria para cubrir varios puestos en embajadas y consulados por el sistema de libre designación.
O sea, que no es una oposición al uso, sino un procedimiento para elegir entre funcionarios que ya están en plantilla y cumplen los requisitos.
Los puestos son de esos que suenan bien: canciller en Jamaica, Letonia, Argelia o Colombia, y secretario en Guinea. Retribuciones que rondan los 5.600 a 6.800 euros brutos mensuales, con destinos de hasta cinco años fuera de España.
No está mal para cambiar la rutina y vivir la aventura. O la movida, según el día y la ventanilla.
A quién le afecta de verdad
Esto no es para cualquiera. Solo pueden optar funcionarios de carrera que ya curren en la Administración y que tengan experiencia en Servicio Exterior, conocimientos de idiomas, como inglés o francés, y algo de informática para no quedarse fuera de juego.
Además, hay que tener experiencia contable, saber manejar equipos y, ojo, estar en condiciones de obtener la Habilitación Personal de Seguridad. Que dicho así suena a película, pero aquí es un requisito muy real.
Si no tienes claro qué es esa habilitación o no manejas certificados digitales, conviene ponerse al día, porque la solicitud va por vía digital y con certificado electrónico, ya sea DNI-e o FNMT.
Y si no puedes hacerlo así, tendrás que justificarlo y presentar la solicitud por las vías previstas. Vamos, que el plan B también viene con papeles.
La letra pequeña que casi nadie entiende
El plazo para presentar la solicitud es de 15 días hábiles desde que salió la convocatoria en el BOE, así que si te descuidas, adiós muy buenas.
El currículum tiene que ir completo y con todos los méritos bien certificados, que aquí no vale el “yo creo que soy bueno”.
Y ojo, que aunque el puesto tenga buena pinta, la permanencia máxima es de cinco años. No es para siempre, pero sí lo bastante como para vivir una experiencia internacional y luego volver al redil.
Además, si te toca pelearte con la resolución, puedes recurrirla, pero los plazos son los de siempre: recurso de reposición o contencioso-administrativo.
Por qué esto parece tan absurdo y muy España
Porque en España un trámite nunca viene solo.
Aquí tienes que dominar idiomas, informática, contabilidad, gestión de equipos, seguridad y además currarte un currículum a prueba de bomba para optar a un puesto en el exterior.
Todo esto para irte a trabajar a una embajada o consulado, con un papeleo digital que, si falla, te obliga a justificar por qué no puedes usarlo.
Y ahí está la gracia: la convocatoria suena a aventura internacional, pero el camino empieza como casi todo en la Administración española, peleándote con certificados, anexos y méritos acreditados.
Pero oye, el sueldo está bien y la experiencia internacional siempre queda bien en el currículum. Eso sí, no te olvides de los idiomas y la habilitación, que aquí no regalan nada.
La clásica movida del BOE: ¿qué hacer ahora?
Si te interesa, lo primero es pillar el modelo de solicitud del anexo II y rellenarlo con cuidado.
Luego toca currarse el currículum y acreditar todos los méritos. Después, presentar todo por la web Funciona con certificado electrónico antes de que se pase el plazo.
Si no puedes usar la sede electrónica, prepara la documentación para justificarlo y presenta la solicitud por el Registro Electrónico Común. Pero ojo, que esto es excepcional y te van a pedir pruebas.
Y si todo va bien, prepárate para vivir la aventura de ser funcionario en el extranjero, con sus cosas buenas y sus movidas típicas de la Administración española.
Porque sí: trabajar en una embajada suena glamuroso. Llegar hasta ahí sigue oliendo a BOE, certificado digital y anexo bien rellenado.
Puedes consultar la fuente oficial aquí:
Boletín Oficial del Estado (BOE)
“Sí, esto está en el BOE de verdad.”
