El BOE ha tenido que enmendar una de esas cosas que parecen pequeñas hasta que te tocan de lleno: una persona estaba en el anexo equivocado.
Aparecía donde no debía.
Y ahora la corrigen para incluirla en el listado bueno: el de nombramiento como funcionaria de carrera.
Qué ha pasado
El Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes ha publicado una corrección de errores de la orden que nombraba personal funcionario del Cuerpo de Tramitación Procesal y Administrativa por promoción interna.
El fallo estaba en los anexos.
Una aspirante había sido incluida por error en el anexo II, el de personas excluidas.
La nueva orden la saca de ahí y la incluye en el anexo I.
Traducido al idioma humano: donde antes aparecía como excluida, ahora pasa a figurar correctamente como funcionaria de carrera.
La clave
No es una corrección estética.
Aquí el error afectaba al resultado administrativo de una persona.
En estos procesos, un anexo no es decoración.
El anexo decide quién queda nombrado y quién queda fuera.
Por eso el BOE se apoya en el artículo 109.2 de la Ley 39/2015, la vía clásica para corregir errores materiales, de hecho o aritméticos.
Esta vez, el arreglo no cambia una coma.
Cambia una consecuencia.
A quién afecta
Afecta directamente a la aspirante corregida.
Pero también interesa a cualquiera que siga procesos de Justicia, promoción interna y nombramientos de funcionarios.
Porque estos listados no son papel de acompañamiento.
Son la foto oficial de quién entra, quién queda excluido y qué efectos tiene cada nombre en cada sitio.
Y cuando alguien aparece en el anexo equivocado, el problema no es menor.
Es exactamente el tipo de error que puede cambiar una carrera administrativa.
La letra pequeña
La corrección se refiere a la Orden PJC/849/2026, de 31 de julio.
Esa orden nombraba funcionarios de carrera a quienes figuraban en el anexo I y dejaba en el anexo II a quienes estaban excluidos por no cumplir determinados requisitos.
La nueva orden corrige esa ubicación.
La persona afectada sale del anexo II y entra en el anexo I con su puntuación correspondiente.
El BOE lo cuenta como corrección de errores.
Pero el efecto real es bastante más claro: pasa del listado de fuera al listado de dentro.
La lectura de fondo
El caso no es enorme, pero sí muy de BOE.
Una casilla mal puesta.
Un anexo equivocado.
Una corrección posterior.
Y una carrera administrativa que depende de que el papel esté donde debe.
En empleo público, estos “pequeños” fallos no son pequeños.
Porque un listado puede cambiar destino, sueldo y futuro laboral.
En lenguaje oficial, es una corrección de errores.
En lenguaje BoeDeBar: Justicia ha tenido que mover a una aspirante del anexo de excluidos al de funcionaria de carrera. Y eso, cuando te pasa a ti, no tiene nada de detalle menor.
Puedes consultar la fuente oficial aquí:
Boletín Oficial del Estado (BOE)
“Sí, esto está en el BOE de verdad.”
