El BOE ha vuelto a tocar una lista de aprobados de Justicia. Esta vez la rectificación afecta a Tramitación Procesal, con cambios en Canarias y en varias páginas del ámbito del Ministerio de Justicia.
Qué ha pasado ahora
El BOE ha sacado una rectificación de la buena, de esas que parecen pequeñas pero para quien está dentro no tienen nada de gracia. Hablamos de la Orden PJC/488/2026, la que publicó la relación de personas aprobadas en el proceso selectivo de Tramitación Procesal y Administrativa por promoción interna y concurso-oposición.
Vamos, que primero salió la lista y luego tocó afinar números, orden y puntuaciones. La clásica jugada del BOE: primero publica, luego corrige. Porque hacerlo perfecto a la primera habría sido demasiado pedir.
Los cambios que mete la rectificación
En Canarias – Sistema General, la corrección afecta al puesto número 15. La nota de concurso baja un poco: donde figuraban 33,75 ahora debe poner 33,45. Y la nota total pasa de 112,5 a 112,2.
También hay un cambio en Canarias – Reserva Discapacitados: se corrige el orden de dos personas aspirantes. Primero debe aparecer NOELIA MARIA ARAÑA RODRIGUEZ, con 110,5, y después JUAN ANTONIO ANDREU PEREZ, con 95,3. Aquí el BOE no cambia nombres, pero sí recoloca la lista para que cuadre como toca.
Y ojo, porque en las páginas 68770, 68771, 68772 y 68773 también hay rectificación en el ámbito del Ministerio de Justicia – Sistema General. Ahí el documento corrige varias puntuaciones y el orden de la relación de aprobados. Nada dramático para el ciudadano de a pie, pero para quien está mirando su plaza, esto es el tipo de detalle que te hace sudar la camisa.
A quién le afecta de verdad
Esto va directo a la gente que está metida en el proceso selectivo de Tramitación Procesal. Si estabas pendiente de tu posición, de tu nota total o de si entrabas por delante o por detrás de otro aspirante, aquí cada décima cuenta. Literalmente.
Para el resto, la utilidad es más de aviso general: el BOE sigue funcionando con su deporte favorito, que es publicar listas y luego sacar una corrección como quien dice “espera, que esto no estaba fino”.
La letra pequeña que casi nadie ve
La rectificación se hace al amparo del artículo 109.2 de la Ley 39/2015, que es la forma elegante de decir que la Administración puede corregir errores materiales, de hecho o aritméticos. O sea: si han sumado mal, ordenado mal o puesto una cifra que no toca, se arregla y listo.
El problema es el de siempre: cuando el error sale en una lista oficial, la tranquilidad dura lo que tarda en llegar la corrección. Y luego vienen las prisas, los repasos y los “yo juraría que ayer salía otra cosa”.
La movida de fondo
Este tipo de rectificaciones no son raras, pero sí muy de España. Mucha gente se juega meses de estudio, méritos y nervios por una lista que luego necesita una segunda vuelta. Y claro, el BOE no falla en su tradición: primero te da el susto, luego te dice que era un pequeño ajuste.
Para los opositores, esto es puro idioma administrativo: leer, comparar, recalcular y volver a mirar. Porque en estos procesos una décima no es una décima. Es una plaza, un puesto o una semana de insomnio.
Puedes consultar la fuente oficial aquí:
Boletín Oficial del Estado (BOE)
“Sí, esto está en el BOE de verdad.”
