El INE adelanta que la inflación vuelve a ganar velocidad en septiembre. La tasa anual sube al 4,9% y los carburantes están entre los principales responsables del repunte.
Los precios han vuelto a coger velocidad. El INE adelanta que la tasa anual del IPC se sitúa en el 4,9% en septiembre, seis décimas más que en agosto.
Dicho en humano: los precios son un 4,9% más altos que hace un año y la inflación está avanzando ahora a mayor ritmo que el mes pasado.
No hace falta ser economista para entender por qué importa. Cuando los precios siguen subiendo y además la inflación se acelera, quien no vea crecer sus ingresos al mismo ritmo tiene menos margen.
El dato, traducido
El indicador adelantado del IPC no es todavía el dato definitivo, pero sí una pista bastante seria de por dónde van los precios. Y la pista de septiembre es clara: la inflación general sube al 4,9% y la subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos, también repunta hasta el 3,1%.
El INE señala especialmente a los combustibles y lubricantes para vehículos, cuyos precios subieron mientras un año antes habían bajado. También influyeron los paquetes turísticos.
El 4,9%, por tanto, no significa que todo haya subido igual. Significa que el conjunto de precios está creciendo un 4,9% respecto a septiembre del año pasado.
A quién le afecta de verdad
Le afecta especialmente a quien dedica buena parte de sus ingresos al consumo cotidiano y tiene poco margen para absorber subidas.
Y esta vez hay un ejemplo bastante fácil de entender: quien necesita el coche y pasa por la gasolinera tiene uno de los gastos que el propio INE coloca detrás del repunte.
La inflación no reparte sus efectos igual entre todos los hogares. Cuanto menos margen hay a final de mes, más difícil resulta encajar cualquier gasto que se encarece.
Por qué esto se nota en la calle
La inflación no se vive en abstracto. Se vive comparando lo que pagabas antes con lo que pagas ahora.
Por eso este dato genera conversación. La gente no compara series estadísticas: compara tickets, depósitos y recibos. Y cuando la tasa anual vuelve a acelerarse, el porcentaje termina teniendo una traducción bastante menos técnica.
La letra pequeña del dato
Conviene no mezclar una cifra adelantada con una sentencia definitiva. El 4,9% de septiembre es un avance y todavía tendrá que confirmarse.
También conviene evitar otra trampa: que el IPC esté en el 4,9% no significa que todos los productos hayan subido un 4,9%, ni que todos los hogares sufran exactamente el mismo impacto.
La cifra que merece quedarse en la cabeza es esa: 4,9%. Pero tan importante como el número es entender qué dice realmente.
La lectura de fondo
El dato no dice que todo se haya disparado de golpe. Dice algo más concreto: la inflación anual vuelve a acelerarse y la presión no viene de un único precio.
Esta vez, además, el depósito del coche aparece claramente en la foto. Y ahí el porcentaje deja de ser una tabla del INE y vuelve a convertirse en algo bastante fácil de reconocer al sacar la cartera.
Para seguir las medidas que acaban tocando precios, impuestos, ayudas o bolsillo, puedes consultar esta sección.
Fuente oficial: Instituto Nacional de Estadística (INE).
“El BOE cuenta lo que decide la Administración. Los datos cuentan lo que ya está pasando en la calle.”
