La CNMC ha cerrado en septiembre de 2026 buena parte de la foto económica de las distribuidoras eléctricas de 2023: 5.367 millones de euros de retribución regulada. Pero ojo, porque la cuenta todavía no está del todo cerrada y quedan incentivos pendientes de calcular.
Qué ha pasado
La CNMC ha aprobado la retribución de las empresas distribuidoras de energía eléctrica correspondiente a 2023.
La cifra total: 5.367 millones de euros.
Traducido al idioma humano: el regulador ha fijado cuánto reconoce el sistema a las compañías por operar, mantener e invertir en las redes que llevan la electricidad hasta hogares y empresas.
No es la factura final del cliente, pero sí una pieza de los costes regulados de las redes que se recuperan mediante los peajes eléctricos.
Y hay un dato difícil de ignorar: estamos en septiembre de 2026 cerrando las cuentas de 2023.
La clave
Los 5.367 millones no vienen solos.
La CNMC también fija en el 33% el parámetro X aplicable a las retribuciones de 2023, 2024 y 2025.
No significa que el 33% de todo el dinero de las distribuidoras dependa de esa cifra. Es un parámetro utilizado para calcular la evolución del componente gestionable de la retribución, el llamado COMGES.
Y la resolución deja además dos piezas pendientes.
El incentivo a la mejora de la calidad se calculará cuando existan los datos actualizados necesarios.
Y el incentivo a la reducción de pérdidas llegará mediante otra resolución cuando el operador del sistema haya podido revisar adecuadamente la información.
Tres años después, 2023 ya tiene precio. Todavía no tiene punto final.
A quién afecta
Afecta directamente a las empresas distribuidoras de electricidad.
Y también tiene relevancia para el sistema eléctrico en conjunto, porque la retribución de estas redes forma parte de los costes que posteriormente se recuperan a través de los peajes.
Eso no significa que mañana la factura vaya a subir o bajar automáticamente en 5.367 millones. Los peajes se calculan mediante su propio procedimiento y teniendo en cuenta la retribución de las redes y otros ajustes.
La resolución fija aquí una pieza del engranaje, no el recibo final.
Cuatro instalaciones de almacenamiento entran en la red
La CNMC reconoce además cuatro instalaciones de almacenamiento de las empresas identificadas como R1-001, R1-003, R1-005 y R1-049 como componentes de red de distribución plenamente integrados.
Ese reconocimiento es necesario para que la inversión realizada en ellas pueda considerarse retribuible dentro de la actividad de distribución.
No todo almacenamiento eléctrico entra automáticamente en la misma caja. Aquí la CNMC ha determinado qué instalaciones pueden tratarse como parte integrada de la red.
La cuenta también mira hacia atrás
La resolución advierte de que la retribución de 2023 todavía puede modificarse si cambian cálculos de ejercicios anteriores por recursos, sentencias u otras circunstancias.
Y no es una posibilidad teórica.
El propio texto incorpora ajustes de las retribuciones de 2020, 2021 y 2022 de varias distribuidoras como consecuencia de sentencias del Tribunal Supremo.
También establece retribuciones a cuenta para empresas que no aportaron toda la información exigida con la calidad o el formato necesario.
Cuando faltan datos, se paga provisionalmente. Cuando aparecen, toca volver a ajustar.
Por qué esto importa
Porque detrás de una resolución especialmente técnica hay 5.367 millones de euros reconocidos a una actividad regulada esencial para que la electricidad llegue a los puntos de consumo.
Y porque la fecha explica casi tanto como la cifra.
La CNMC está fijando en septiembre de 2026 la retribución correspondiente a 2023, ajustando al mismo tiempo ejercicios anteriores y dejando todavía dos incentivos para resoluciones futuras.
En energía, la cuenta existe.
Cerrar la cuenta ya es otro asunto.
Puedes consultar la fuente oficial aquí:
Boletín Oficial del Estado (BOE)
“Sí, esto está en el BOE de verdad.”
