Otro proyecto fotovoltaico que parecía seguir su ruta administrativa acaba fuera de juego.
La Dirección General de Política Energética y Minas ha aceptado el desistimiento de Savanna Power Solar 10, SLU para la planta fotovoltaica Ciudad de Tartessos II, en Trigueros, Huelva.
Resultado: expediente archivado, autorización previa renunciada y una planta de 60,569 MW que ya no seguirá adelante por esta vía.
Qué ha pasado
Política Energética y Minas ha aceptado el desistimiento presentado por Savanna Power Solar 10, SLU.
La decisión afecta a la solicitud de autorización administrativa de construcción de la planta fotovoltaica Ciudad de Tartessos II y a su infraestructura de evacuación.
Con esa resolución, se archiva el expediente PFot-543, que afectaba a la instalación en el término municipal de Trigueros.
El proyecto no estaba precisamente en fase de servilleta. Ya había pasado por autorización administrativa previa, por tramitaciones ambientales y por varios intercambios de papeles con distintas administraciones.
Pero la cosa se fue quedando sin sitio.
La clave está en la alta velocidad
Durante la tramitación de la autorización de construcción, ADIF avisó de que la subestación colectora de 220 kV podía verse afectada por el trazado de la futura línea de alta velocidad Sevilla-Huelva.
Ese detalle no es menor.
Cuando una infraestructura ferroviaria de ese calibre entra en escena, los proyectos energéticos colocados en la zona tienen que revisar encaje, compatibilidad y servidumbres.
El promotor intentó aclarar la situación, pero la compatibilidad no quedó resuelta a su favor.
Y con el estudio informativo de la línea Sevilla-Huelva aprobado definitivamente, el proyecto dejó de tener sentido práctico en esos términos.
Permisos que ya no servían
El proyecto contaba con permiso de acceso y conexión a la red de transporte, pero Red Eléctrica comunicó su caducidad a comienzos de 2025.
Otro clásico del sector: tener un permiso no garantiza que siga vivo cuando el expediente se alarga demasiado.
La propia empresa pidió también la devolución de las garantías depositadas para el acceso y conexión, al reconocer que esos permisos ya no estaban vigentes.
O sea: no solo se cae la obra. También se desinfla la parte administrativa que la sostenía.
Y en energía, eso duele bastante más que una simple pausa.
La letra pequeña que lo cambia todo
El desistimiento se presentó en septiembre de 2025, después de que el estudio informativo de la línea de alta velocidad Sevilla-Huelva quedara aprobado definitivamente en diciembre de 2024.
Ahí está la clave del asunto: el proyecto solar no desaparece por capricho, sino porque el suelo, las servidumbres y la evacuación ya no encajaban igual.
La resolución acepta la retirada, archiva el expediente y deja sin recorrido la autorización administrativa previa que el proyecto tenía desde 2023.
No hay obra, no hay construcción y no hay atajo administrativo que lo arregle a estas alturas.
La lectura de fondo
Esta es una de esas historias donde el BOE enseña cómo dos grandes proyectos pueden pisarse la manguera.
Por un lado, una planta fotovoltaica de más de 60 MW que ya había avanzado en su tramitación.
Por otro, una futura línea de alta velocidad que reordena el tablero y cambia las prioridades del suelo.
Uno avanza. El otro se aparta.
Y el expediente deja una lección bastante clara: en energía, no basta con tener permisos. También hay que llegar a tiempo antes de que otra infraestructura te cambie el mapa.
Puedes consultar la fuente oficial aquí:
Boletín Oficial del Estado (BOE)
“Sí, esto está en el BOE de verdad.”
