La AEAT paga 38.981 euros por mantener sus equipos de rayos X y solo hubo una oferta

La Agencia Tributaria ha adjudicado un contrato de mantenimiento para sus equipos de inspección de rayos X Nuctech.

El importe no es gigantesco: 38.981,04 euros. Pero el detalle que llama la atención está en el procedimiento: negociado sin publicidad, proveedor único y una sola oferta presentada.

No es una película de espías. Es contratación pública técnica. Y precisamente por eso tiene su miga.

Qué ha pasado

La Agencia Tributaria ha adjudicado un contrato para el mantenimiento de sus equipos de inspección de rayos X Nuctech.

El servicio lo firma la Dirección del Servicio de Gestión Económica de la AEAT, con sede en Madrid, y afecta a equipos de seguridad instalados en la propia Agencia.

Traducido: máquinas que tienen que funcionar si se quieren revisar bultos, paquetes o lo que toque sin parar el servicio.

El contrato se ha cerrado por 38.981,04 euros.

La clave está en el procedimiento

Lo llamativo no es solo el importe, sino la forma de adjudicarlo: procedimiento negociado sin publicidad.

Eso no significa automáticamente nada raro. La contratación pública permite este tipo de procedimiento en determinados casos, por ejemplo cuando solo un operador puede prestar el servicio por razones técnicas.

Y esa es precisamente la justificación oficial del expediente: proveedor único.

Según la explicación recogida en el anuncio, Nuctech Company Limited, fabricante de los equipos, ha declarado que EXCEM GRUPO 1971, S.A. es la única entidad que puede prestar asistencia técnica a estos equipos en España.

O sea: competencia, la justa. Más bien ninguna.

A quién afecta este contrato

En teoría, esto no le cambia la vida al ciudadano medio.

En la práctica, sí enseña cómo funcionan algunos servicios técnicos de la Administración: cuando el fabricante marca quién puede tocar la máquina, la licitación se convierte en un carril muy estrecho.

No hay una pelea entre varias ofertas. Hay una empresa habilitada, un servicio necesario y una factura que pasa por caja.

El adjudicatario figura como PYME, pero el verdadero titular no está ahí. Está en que solo hubo una oferta y el contrato acabó adjudicado por el mismo importe.

La letra pequeña que importa

La oferta seleccionada, la más alta y la más baja coinciden exactamente: 38.981,04 euros.

No hay rango. No hay competencia entre precios. No hay suspense administrativo.

También consta que el criterio de adjudicación era el precio al 100%. Pero si solo hay una oferta, el precio compite poco. Compite consigo mismo.

La adjudicación figura con fecha de 9 de agosto de 2026 y el anuncio se envió el 18 de agosto. El recurso queda sujeto al plazo previsto en la normativa.

La lectura de fondo

El fondo de la historia es sencillo: mantenimiento técnico, proveedor único y contrato cerrado sin publicidad.

No es un gran escándalo ni hay base para venderlo como tal. Pero sí es una muestra bastante clara de cómo ciertos servicios públicos dependen de equipos muy concretos y de empresas que se quedan solas en la pista.

La Administración compra tecnología, la usa durante años y luego necesita mantenerla. Hasta ahí, normal.

La parte interesante viene después: cuando solo una empresa puede tocar el aparato, la competencia desaparece casi por diseño.

Y ahí el BOE deja una foto pequeña, pero bastante reveladora: 38.981 euros, una oferta y una máquina que solo puede mantener quien dice el fabricante.


Puedes consultar la fuente oficial aquí:

Boletín Oficial del Estado (BOE)

“Sí, esto está en el BOE de verdad.”