Sanidad rectifica las normas del MIR, FIR, EIR, PIR y demás pruebas sanitarias de 2027

Sanidad ha corregido la convocatoria de Formación Sanitaria Especializada de 2027. No cambia el examen, ni las plazas, ni el fondo de la prueba.

Lo que cambia es una de esas frases pequeñas que luego pueden dar guerra: qué se puede tener encima de la mesa durante el ejercicio.

La corrección afecta a las pruebas tipo MIR, FIR, EIR, PIR, BIR, QIR y demás accesos a plazas de formación sanitaria especializada.

Qué ha pasado

El BOE ha publicado una corrección de errores de la Orden SND/854/2026, la que aprueba la oferta de plazas y convoca las pruebas selectivas de 2026 para el acceso en 2027.

En cristiano: la convocatoria de los exámenes sanitarios no se toca en lo gordo, pero sí se corrige una instrucción muy concreta sobre el material permitido durante la prueba.

Y sí, hablamos de una frase que parece menor hasta que alguien llega al aula con una versión antigua y empieza el clásico “pero si yo leí otra cosa”.

La clave del cambio

La rectificación afecta al apartado de instrucciones generales del ejercicio.

Donde antes se decía que, además de la documentación identificativa y los útiles de escritura, solo podía haber sobre la mesa una botella de agua pequeña, transparente y sin etiqueta, ahora se añade una coletilla importante: “y lo que se indique en las instrucciones”.

Es decir, la norma deja de estar cerrada en esa única frase y permite que las instrucciones oficiales concreten algún elemento adicional.

No es un terremoto normativo. Pero en una convocatoria de este tamaño, una línea mal cerrada puede acabar montando un atasco absurdo en la puerta del aula.

A quién afecta de verdad

Esto afecta a quienes se presenten a las pruebas de acceso a Formación Sanitaria Especializada: Medicina, Farmacia, Enfermería, Psicología, Química, Biología y Física.

La parte básica sigue igual: bolígrafo transparente de tinta azul o negra, documentación identificativa y nada de improvisar con el material.

La Dirección General de Ordenación Profesional no suministra los útiles de escritura. Las calculadoras siguen prohibidas, salvo las que se faciliten a quienes opten a plazas del ámbito de la Física. Y los tapones para los oídos siguen fuera.

La mesa del examen, básicamente, no es el salón de casa.

La letra pequeña

La botella de agua pequeña, transparente y sin etiqueta se mantiene. Lo nuevo es que también podrá estar sobre la mesa lo que indiquen las instrucciones.

La diferencia parece mínima, pero importa: la convocatoria ya no pretende resolverlo todo con una frase cerrada.

Para el aspirante, el mensaje es bastante simple: no basta con haberse leído la orden una vez. Hay que revisar la versión corregida y las instrucciones oficiales que se publiquen para el día del examen.

La lectura de fondo

La corrección no altera plazas, fechas ni contenido del examen. Pero sí deja claro que, en pruebas masivas, las cosas pequeñas también cuentan.

Un examen de este tipo no empieza solo cuando se abre el cuadernillo. Empieza antes, con la documentación, el bolígrafo, la botella de agua y esa frase exacta que decide qué puede estar encima de la mesa.

Y aquí Sanidad ha hecho lo que tocaba: corregir la redacción antes de que el detalle se convierta en discusión de pasillo.

Porque en una oposición sanitaria, a veces el problema no está en la pregunta difícil. Está en la instrucción que parecía demasiado pequeña para importar.


Puedes consultar la fuente oficial aquí:

Boletín Oficial del Estado (BOE)

“Sí, esto está en el BOE de verdad.”