El BOE ya ha fijado las reglas del seguro agrario de frutos secos para la nueva campaña. Almendros, pistachos, nogales, avellanos, pacanos y algarrobos tienen definidos los cultivos asegurables, las exclusiones y los plazos de contratación.
No estamos ante una revolución del seguro. Muchas de las condiciones ya existían el año pasado. Pero para quien vaya a contratarlo, la letra pequeña sigue importando bastante.
Qué ha pasado
Agricultura ha publicado la orden que regula el seguro de explotaciones de frutos secos dentro del 47.º Plan de Seguros Agrarios Combinados.
La norma fija los bienes y rendimientos asegurables, las condiciones mínimas de cultivo, el ámbito de aplicación, los periodos de garantía, las fechas de suscripción y los precios unitarios.
Entran algarrobo, almendro, avellano, nogal, pacano y pistacho.
También pueden asegurarse determinadas instalaciones de riego, siempre que cumplan los requisitos previstos.
La clave
Que un cultivo esté incluido no significa que cualquier parcela quede cubierta.
Siguen fuera las parcelas destinadas a experimentación, los huertos familiares de autoconsumo, los árboles aislados y las explotaciones abandonadas.
También queda excluida la producción de almendros demasiado jóvenes: los de 1, 2 y 3 años en secano y los de 1 y 2 años en regadío.
Además, pueden quedar fuera las parcelas afectadas por una enfermedad o plaga declarada oficialmente por la autoridad competente.
Estas exclusiones no son nuevas: ya aparecían en la regulación de la campaña anterior.
A quién afecta
La orden interesa a titulares de explotaciones de frutos secos que quieran asegurar producción, plantaciones o determinadas instalaciones.
Para asegurar cabezales y redes de riego hay una condición clara: también hay que asegurar el conjunto de la producción y de la plantación.
La garantía de las instalaciones es opcional, pero no permite escoger únicamente las que interesen dentro de una misma clase: si se asegura ese tipo de instalación, deben incluirse todas las que cumplan los requisitos.
La letra pequeña
El seguro también exige mantener unas condiciones técnicas mínimas de cultivo.
Si existen deficiencias en cuestiones como poda, tratamientos, abonado o riego y esas deficiencias influyen en el daño, la indemnización puede reducirse en proporción a su importancia y al grado de responsabilidad del asegurado.
También hay reglas específicas para fijar rendimientos y precios.
El agricultor puede elegir el precio de aseguramiento dentro de los límites establecidos para cada cultivo y variedad.
Cuándo se puede contratar
Para almendro y avellano, los módulos 1 y 2 abren el periodo de contratación el 1 de septiembre y lo cierran el 30 de noviembre.
Para nogal, pacano y pistacho, la contratación empieza el 1 de marzo y termina el 15 de junio.
En algarrobo, el periodo va del 1 de marzo al 15 de mayo.
La lectura de fondo
La nueva orden no reinventa el seguro de frutos secos.
Actualiza para la campaña correspondiente las reglas que decidirán qué puede asegurarse, durante cuánto tiempo y bajo qué condiciones.
Y para el agricultor la consecuencia es bastante sencilla: antes de pensar que almendros, pistachos o nogales están cubiertos por estar incluidos en la póliza, conviene comprobar si la parcela, la edad de la plantación y el manejo también cumplen la letra pequeña.
Descubrir una exclusión antes de contratar es papeleo. Descubrirla después del siniestro suele salir bastante peor.
Puedes consultar la fuente oficial aquí:
Boletín Oficial del Estado (BOE)
“Sí, esto está en el BOE de verdad.”
